Acostumbro a decir que, de pequeño, cuando comencé a escribir aporreando con saña esa vieja Remington que me regalaron mis padres, quería ser Stephen King: veía su biografía en la contraportada de aquellos libros que mis padres, de nuevo, adquirían en Círculo de Lectores y pensaba que algún día sería como él, un tipo con estudios universitarios, dando clase aquí y allá y, sin perder comba, perpetrando alguno de los libros más vendidos de la época. Luego descubres que no todo eran claros en las sombras del maestro del terror, pero eso ya te preocupa menos.
Luego pasan los años, creces, tienes inquietudes políticas, te posicionas y, aunque sigues escribiendo, tu ideal pasa a ser otro muy distinto. Y, tras la charla en el Casal Romeu y las palabras que me han dedicado desde la entidad centenaria Lo Rat Penat, tengo muy claro que mi meta está acercarme lo más posible al inigualable Vicente Blasco Ibáñez, sobre todo por los “piropos” que me han comenzado a dedicar la hora pancatalanista, cada vez más pequeña, y que por la mañana hace pintadas en la fachada de Lo Rat Penat y por la tarde se burla de mí porque escribo en castellano.
Acostumbro a escribir en castellano, en redes y en novelas, y no me siento menos valenciano que aquellos que hablan un perfecto barceloní o que se apuntaron ayer a una Falla (aunque anteayer se burlaban de los falleros, siguiendo la doctrina de Joan Fuster que consideraba a las falleras mujerzuelas disfrazadas), creo que me entienden. He tenido la enorme suerte de publicar “Història de Valéncia en pindoletes” con l’Oronella, tras muchos ejemplares vendidos en castellano con Grupo Editorial Sargantana, y el privilegio de conseguir el Premi d’Ensaig de l’Associació d’Escritors en Llengua Valenciana con una obra titulada “Pancatanazisme” y que espero vea pronto la luz. Pero no estoy por la labor de pagar “cuotas” para que se me considere más o menos valenciano (o valencianista), y seguiré publicando lo que me dé la real gana, en castellano, en valenciano o en ambas.
Gracias por leer. Gràcies per llegir.
