Hace un par de días descubría, tras una bronca con uno de tantos sietemesinos e indocumentados de los que me encuentro en redes, que trataba de menospreciar mis publicaciones porque otro tonto del haba había calificado uno de mis libros como "cutrecillo", en una de tantas plataformas de crítica literaria.
miércoles, 31 de diciembre de 2025
"UN LIBRO CUTRECILLO"
viernes, 19 de diciembre de 2025
Volver... con la frente marchita
Pues sí, aunque parezca que tengo totalmente abandonado mi blog personal, eso no supone que me haya olvidado de él en absoluto. Quien me siga en redes sociales o, mejor aún, en la vida real, sabe que últimamente he estado "especialmente ocupado" (la lista es interminable), y por desgracia mi diario público se ha convertido en la menor de mis preocupaciones.
Así que uno de mis deseos de Navidad es rescatar algunas de mis publicaciones en dichas redes y completar esta suerte de biografía sui generis y dar un poco que hablar. Un poco más, si cabe.
Gracias a los que aún seguís fieles a estas plataformas. ¡Os prometo que no me iré muy lejos... ni por mucho tiempo!
viernes, 28 de noviembre de 2025
DE NOVELAS IMPERFECTAS Y EGOS HERIDOS
Esta mañana, gracias a mi buen amigo Miki Sanchis y al hilo de una de sus últimas publicaciones en Facebook, descubrí a un autor cabreadísimo con un par de críticas en Amazon, donde afirmaban que la novela "no les había gustado", y prácticamente declaraba una yihad contra la persona que había osado "no gustarle" su obra, apuntando fallos groseros de ortografía (por lo que entendí, se trataba de una traducción del galego al castellano).
Ser escritor (o actor, o pintor, o cantante...), te expone a las críticas, a veces constructivas y otras destructivas. Al final, no solo ofreces un producto sino una "experiencia artística", y eso, amigo mío, son palabras mayores. Puedes escribir la mejor novela que, para alguien, no será buena, no le gustará, no será su estilo o su momento... y, oye, no pasa nada, ha comprado el libro (o se lo han regalado), ha invertido su tiempo en ti y, si esta vez no ha podido ser, tampoco hay que montar un drama. Cierto que es más fácil señalar al escritor que analizar el fondo (es decir, la obra), pero del mismo modo nos tiene que dar un poco igual, pues de todo se aprende.
La diferencia es que el "artista", en este caso, montaba un pollo de proporciones siderales por una crítica que, sinceramente, me parecía más suave y constructiva que otra cosa. Pero, ¡ah, el ego! El ego es como los labios, te inundan de sensaciones a poco que te los rozan pero a poco que haga frío o calor, se cuartean y sangran (pensaba hacer la misma comparación con los cataplines, pero me pareció más poético lo de los morretes). Y eso es lo que pasa en esta anécdota, ahí tenemos al autor engorilado, poniendo fotos y capturas para que "empaticemos" con él (y sumar likes, que esto va de lo que va...), pero dando una sensación de niño con berrinche bastante patético.
Así que, ya sabéis: todo autor tiene ego y, aunque el primero te diga que seas sincero en tu valoración, el segundo, su ego, solo espera que lo alabes. Y pobre del que se atreva a no rendirle pleitesía.
Gracias por leer.
JOSÉ VILASECA
jueves, 27 de noviembre de 2025
EL (PANCATA)NAZISMO Y EL PRINCIPIO DE LA SILENCIACIÓN
EL (PANCATA)NAZISMO Y EL PRINCIPIO DE LA SILENCIACIÓN
Hace unos días se publicó mi ensayo Pancatanazisme (en castellano, "Pancatanazismo"), que analiza los principios propagandísticos del nacional-socialismo alemán aplicados al "tot català" promovido por el ultranacionalismo catalán. En el mismo se utilizan numerosos ejemplos de cada uno de estos principios y, seguramente, el primero que he observado en mí y en muchos de los que defendemos nuestras propias ideas es el de SILENCIACIÓN.
Este principio, de manera muy resumida, pretende silenciar al rival (por no contar con argumentos para rebatirlo), ocultar las noticias que lo favorecen, minimizar sus éxitos y, en cierta forma, ofrecer una imagen ridícula de los logros ajenos, "contraprogramando" a través de los medios controlados por el tirano en cuestión. A todos se nos ocurren personas que, nos gusten más o menos, han sido atacadas, ignoradas o ridiculizadas por la "línea de pensamiento imperante" ("pensamiento único"), y podemos compartir numerosos ejemplos. ¿Los Meconios? ¿Pablo Motos? ¿Pepe Herrero? ¿Iker Jiménez? ¿Isaac Parejo "Infovlogger"? ¿Rocío López "Roro"?. Al fin y al cabo, la llamada "cultura de la cancelación" pretende precisamente eso: censurar o silenciar al enemigo, como forma de "matarlo" socialmente.
En mi caso particular, cuando observo esta clase de amenazas a mi alrededor, me limito a ignorar o bloquear de mis redes a todas estas moscas cojoneras (prefiero el término genuinamente valenciano "borinot", más elegante pero igualmente ilustrativo), sabiendo que no quiero perder mi tiempo interactuando con ellos. Que me trate de cancelar alguien que nunca me va a comprender, ni me va a escuchar ni me va a leer no debe preocuparme, y es de sabios centrar mi esfuerzo en aquellos que SÍ quieren saber de mí. Si eres de esos, gracias. Si eres de los que vienen a burlarse, no te extrañe si ves borradas tus publicaciones en mis hilos o desaparezco de tus redes sociales. Sí, te habré silenciado. Sí, te habré bloqueado. Porque para hablar con una pared, por pura comodidad prefiero las de mi casa.
Pero es cierto que, en mi caso, tengo "poco peligro": no cuento con muchos seguidores en redes, no soy un escritor de cientos de miles de ventas y mi trascendencia es, sinceramente, limitada. Pero eso no quita para que, de vez en cuando, tenga que espantar a mis "borinots", cansinos, molestos y que tan poco nos aportan.
Gracias por leer.
JOSÉ VILASECA
viernes, 21 de noviembre de 2025
DISCURSO DE PRESENTACIÓN - PANCATANAZISMO (cena Asociación Escritores Lengua Valenciana)
DISCURS PRESENTACIÓ "PANCATANAZISME" - SOPAR AELLVA (original en valencià)
viernes, 29 de agosto de 2025
DIVULGADOR, NO HISTORIADOR
Con todo el tema de los “falsos periodistas” y “propagadores de bulos” que últimamente hemos oído en las noticias respecto a tal o cual informador, tomo aire y reflexiono. En breve comienza nueva temporada radiofónica y, espero, seguiré compartiendo “pildoritas” de historia en Play Radio y en Onda Cero (algún día contaré por qué no sigo en À Punt, que también da para “pildorita”). Y, como digo siempre, yo NO SOY HISTORIADOR: Soy divulgador.
Historiador es, evidentemente, el Licenciado o Doctor en Historia, más allá de que su papel o su perspectiva nos guste más o menos. Igual que acostumbro a burlarme de Pompeyo Fabra (que, sin ser lingüista, le consintieron, alentaron y patrocinaron para normativizar el catalán moderno a partir de retazos del provenzal, el valenciano y hasta el francés), no me gusta que me consideren historiador, por muchos libros sobre historia, folklore, leyendas y curiosidades que pueda publicar.
Acostumbro a hacer la coña marinera acerca de que añadir agua al limpiaparabrisas del coche no me convierte en mecánico, y que hacer “guarreridas” con mi legítima no me convierte en actor porno… por lo que escribir libros y radiar “pildoritas” no me convierte en historiador. Así que espero que sigáis escuchando mis secciones y leyendo mis publicaciones, con la seguridad de que este humilde DIVULGADOR va a tratar de documentarse lo mejor posible, hacer una labor concienzuda y compartir esos pedacitos de nuestro pasado que tanto nos gustan.
Gracias por leer.
JOSÉ VILASECA
miércoles, 23 de julio de 2025
PORQUE ES DE BIEN NACIDO SER AGRADECIDO
A final de julio, se cerrará la 10º temporada de Play Radio Valencia. Y, con ella, un año más de colaboraciones que, bien en forma de "pildoritas" o de "rarezas", mi querido Vicente Alventosa me ha permitido desgranar en las ondas.
Sin embargo, nuestra colaboración y amistad viene de más lejos, cuando me dijo aquello de "oye, tienes una voz muy radiofónica. ¿Nunca te lo habían dicho?" y se obró el milagro.
miércoles, 23 de abril de 2025
DIEZ AÑOS DE ESTA FOTO... ¡CÓMO PASA EL TIEMPO!
¿Veis esta foto?
domingo, 23 de marzo de 2025
DE MAYOR QUIERO SER BLASCO IBÁÑEZ
Acostumbro a decir que, de pequeño, cuando comencé a escribir aporreando con saña esa vieja Remington que me regalaron mis padres, quería ser Stephen King: veía su biografía en la contraportada de aquellos libros que mis padres, de nuevo, adquirían en Círculo de Lectores y pensaba que algún día sería como él, un tipo con estudios universitarios, dando clase aquí y allá y, sin perder comba, perpetrando alguno de los libros más vendidos de la época. Luego descubres que no todo eran claros en las sombras del maestro del terror, pero eso ya te preocupa menos.
.png)



