viernes, 28 de noviembre de 2025

DE NOVELAS IMPERFECTAS Y EGOS HERIDOS


Esta mañana, gracias a mi buen amigo Miki Sanchis y al hilo de una de sus últimas publicaciones en Facebook, descubrí a un autor cabreadísimo con un par de críticas en Amazon, donde afirmaban que la novela "no les había gustado", y prácticamente declaraba una yihad contra la persona que había osado "no gustarle" su obra, apuntando fallos groseros de ortografía (por lo que entendí, se trataba de una traducción del galego al castellano).

Ser escritor (o actor, o pintor, o cantante...), te expone a las críticas, a veces constructivas y otras destructivas. Al final, no solo ofreces un producto sino una "experiencia artística", y eso, amigo mío, son palabras mayores. Puedes escribir la mejor novela que, para alguien, no será buena, no le gustará, no será su estilo o su momento... y, oye, no pasa nada, ha comprado el libro (o se lo han regalado), ha invertido su tiempo en ti y, si esta vez no ha podido ser, tampoco hay que montar un drama. Cierto que es más fácil señalar al escritor que analizar el fondo (es decir, la obra), pero del mismo modo nos tiene que dar un poco igual, pues de todo se aprende.

La diferencia es que el "artista", en este caso, montaba un pollo de proporciones siderales por una crítica que, sinceramente, me parecía más suave y constructiva que otra cosa. Pero, ¡ah, el ego! El ego es como los labios, te inundan de sensaciones a poco que te los rozan pero a poco que haga frío o calor, se cuartean y sangran (pensaba hacer la misma comparación con los cataplines, pero me pareció más poético lo de los morretes). Y eso es lo que pasa en esta anécdota, ahí tenemos al autor engorilado, poniendo fotos y capturas para que "empaticemos" con él (y sumar likes, que esto va de lo que va...), pero dando una sensación de niño con berrinche bastante patético.

Así que, ya sabéis: todo autor tiene ego y, aunque el primero te diga que seas sincero en tu valoración, el segundo, su ego, solo espera que lo alabes. Y pobre del que se atreva a no rendirle pleitesía.

Gracias por leer.

JOSÉ VILASECA

jueves, 27 de noviembre de 2025

EL (PANCATA)NAZISMO Y EL PRINCIPIO DE LA SILENCIACIÓN

 EL (PANCATA)NAZISMO Y EL PRINCIPIO DE LA SILENCIACIÓN


Hace unos días se publicó mi ensayo Pancatanazisme (en castellano, "Pancatanazismo"), que analiza los principios propagandísticos del nacional-socialismo alemán aplicados al "tot català" promovido por el ultranacionalismo catalán. En el mismo se utilizan numerosos ejemplos de cada uno de estos principios y, seguramente, el primero que he observado en mí y en muchos de los que defendemos nuestras propias ideas es el de SILENCIACIÓN.

Este principio, de manera muy resumida, pretende silenciar al rival (por no contar con argumentos para rebatirlo), ocultar las noticias que lo favorecen, minimizar sus éxitos y, en cierta forma, ofrecer una imagen ridícula de los logros ajenos, "contraprogramando" a través de los medios controlados por el tirano en cuestión. A todos se nos ocurren personas que, nos gusten más o menos, han sido atacadas, ignoradas o ridiculizadas por la "línea de pensamiento imperante" ("pensamiento único"), y podemos compartir numerosos ejemplos. ¿Los Meconios? ¿Pablo Motos? ¿Pepe Herrero? ¿Iker Jiménez? ¿Isaac Parejo "Infovlogger"? ¿Rocío López "Roro"?. Al fin y al cabo, la llamada "cultura de la cancelación" pretende precisamente eso: censurar o silenciar al enemigo, como forma de "matarlo" socialmente.

En mi caso particular, cuando observo esta clase de amenazas a mi alrededor, me limito a ignorar o bloquear de mis redes a todas estas moscas cojoneras (prefiero el término genuinamente valenciano "borinot", más elegante pero igualmente ilustrativo), sabiendo que no quiero perder mi tiempo interactuando con ellos. Que me trate de cancelar alguien que nunca me va a comprender, ni me va a escuchar ni me va a leer no debe preocuparme, y es de sabios centrar mi esfuerzo en aquellos que SÍ quieren saber de mí. Si eres de esos, gracias. Si eres de los que vienen a burlarse, no te extrañe si ves borradas tus publicaciones en mis hilos o desaparezco de tus redes sociales. Sí, te habré silenciado. Sí, te habré bloqueado. Porque para hablar con una pared, por pura comodidad prefiero las de mi casa.

Pero es cierto que, en mi caso, tengo "poco peligro": no cuento con muchos seguidores en redes, no soy un escritor de cientos de miles de ventas y mi trascendencia es, sinceramente, limitada. Pero eso no quita para que, de vez en cuando, tenga que espantar a mis "borinots", cansinos, molestos y que tan poco nos aportan.

Gracias por leer.

JOSÉ VILASECA

viernes, 21 de noviembre de 2025

DISCURSO DE PRESENTACIÓN - PANCATANAZISMO (cena Asociación Escritores Lengua Valenciana)

 DISCURS PRESENTACIÓ "PANCATANAZISME" - SOPAR AELLVA (original en valencià)

Bona nit, amics i amigues:
L’any passat, en este mateix sopar de l’Associació d’Escritors en llengua Valenciana, vaig tindre el privilegi de rebre el premi d’Ensaig per la meua obra PANCATANAZISME i, pràcticament un any despuix, podem vore-li la cara al chiquet.
Voran, yo no sóc un erudit ni un estudiòs ni un divulgador del valencianisme, com els meus molts volguts Òscar Rueda, Ampar Cabrera, Vicent Ramón Calatayud o Aureli Lopez, quatre dels molts
noms que són punta de llança d’eixa resistència valenciana que, com el poblet dels gals Astèrix i Obélix, resistia incansablement front l’invasor.
Yo sóc, senzillament, un temerari de les rets socials i un mercenari de la lletra escrita. M’agrada publicar lo que m’agradaria llegir i m’agrada defendre lo que considere just, cert i veritat. Que algú me
diga blaver és com si me ficaren una estrela de Davit en el braç en mig del ghetto de Varsovia en 1940: per als pancatalanistes, com per als nazis, sóc l’enemic… i no m’importa.
I d’aixó precisament parla este ensaig: PANCATANAZISME. De com el pancatalanisme ha agafat les mecàniques més roïnes i indignes
del Nazional Socialisme alemà, de la Gestapo, de la maquinària propagandística de Joseph Goebbels, i les ha aplicat com un rugló, un martell cruel, davant d’aquells que considera els seus enemics.
La mentira, la manipulació, el senyalament i, finalment, la mort social del dissident, d’aquell que no combrega en rodes de molí.
En l’ensaig voran com, des del naiximent de la Societat Eugenésica Catalana (una búsqueda de la perfecció ària de la raça catalana front als “moros” espanyols), que va ser generosa benefactora del
proyecte llingüístic de Pompeu Fabra, pare putatiu del nou català, passant pels reconeguts traïdors a la terra valenciana com Juan de la Cruz Fuster Ortells, falangiste de carné i promotor del concepte “Països Catalans”, fins als cadells incontrolats d’Arran, els Maulets, Acció Cultural i tota la purria coneguda que s’amaga darrere de la Policia Nacional cada 9 d’Octubre… Darrere de tots ells, com dia, no hi ha originalitat: Són una còpia bastarda d’aquells que varen fer del genocidi, la guerra i l’odi la seua senya d’identitat. La única diferencia és que el pancatanazisme ha canviat la esvástica, la creu gamada, per la estelada.
No és una llectura amable. No és una llectura fácil. Pero és una llectura, en la meua sincera opinió, necessària. Perque tots tenim, més o manco, identificats als enemics del valencianisme… pero
tenim que conèixer les seues ferramentes, els seus instuments de tortura, en la convicció de que el món se va lliurar del nazisme i que, més pronte o més tart, Valéncia se lliurarà del pancatanazisme en treball, en raons… i en trellat.

TRADUCCIÓN AL CASTELLANO

Buenas noches, amigos y amigas.

El año pasado, en esta misma cena de la Asociación de Escritores en Lengua Valenciana, tuve el privilegio de recibir el Premio de Ensayo por mi obra PANCATANAZISMO y, prácticamente un año después, podemos verle la cara al chiquillo.

Verán, yo no soy un erudito ni un estudioso ni un divulgador del valencianismo, como mis muy queridos Òscar Ruega, Ampar Cabrera, Vicent Ramón Calatayud o Aureli Lopez, cuatro de los muchos nombres que son punta de lanza de esa resistencia valenciana que, como el pueblecito de los galos Astérix y Obélix, resistía incansablemente frente al invasor.

Yo soy, sencillamente, un temerario de las redes sociales y un mercenario de la letra escrita. Me gusta publicar lo que me gustaría leer y me gusta defender lo que considero justo, cierto y verdad. Que alguien me llame "blavero" es como si me colocaran una estrella de Davit en el brazo en medio del ghetto de Varsovia en 1940: para los pancatalanistas, como para los nazis, soy el enemigo... y no me importa.
Y de eso precisamente hablar este ensayo: PANCATANAZISMO. De como el pancatalanismo ha tomado peores y más indignas mecánicas del Nacional Socialismo alemán, de la Gestapo, de la maquinaria propagandística de Joseph Goebbels, i les ha aplicado como un rodillo, un martillo cruel, frente a aquellos que considera sus enemigos.

La mentira, la manipulación, el señalamiento y, finalmente, la muerte social del disidente, de aquel que no comulga con ruedas de molino.

En el ensayo verán como, desde el nacimiento de la Sociedad Eugenésica Catalana (una búsqueda de la perfección aria de la raza catalana frentre a los "moros" españoles), que fue generosa benefactora del proyecto lingüístico de Pompeyo Fabra, padre putativo del nuevo catalán, pasando por reconocidos traidores a la tierra valenciana como Juan de la Cruz Fuster Ortells, falangista de carné y promotor del concepte “Países Catalanes”, hasta los cachorros incontrolados de Arran, los Maulets, Acció Cultural y toda la purria conocida que se esconde tras la Policía Nacional cada 9 de Octubre… Detrás de ellos, como decía, no hay originalidad: Son una cipia bastarda de aquellos que hicieron del genocidio, la guerra y el odio su seña de identidad. La única diferencia es que el pancatanazismo ha cambiado la esvástica, la cruz gamada, por la estelada.

No es una lectura amable. No es una lectura fácil. Pero es una lectura, en mi sincera opinión, necesaria. Porque todos tenemos, más o menos, identificados a los elemigos del valencianismo… pero tenemos que conocer sus herramientas, sus instrumentos de tortura, con la convicción de que el mundo se libró del nazismo y que, más pronto o más tarde, Valéncia se librará del pancatanazismo, con trabajo, con razones y con buen juicio.